Tejida a mano con la paciencia del tiempo y la memoria de lo ancestral, esta gargantilla en micromacramé abraza dos piedras profundamente simbólicas.
El ópalo fuego, con sus destellos cálidos y vibrantes, invita a la creatividad, la pasión y la energía vital. La piedra de la luna, suave y luminosa, acompaña los ciclos, la intuición y la sensibilidad profunda.
El entramado delicado en tonos tierra realza la belleza natural de las piedras, creando una pieza armoniosa, liviana y poderosa a la vez. Cada detalle habla de conexión con la naturaleza, con el cuerpo y con lo sagrado femenino.
Una joya para llevar cerca del corazón, como amuleto, como recuerdo de quiénes somos y de dónde venimos 🌙🔥